El Cenepa tras la guerra
Nativos acusan: mineras fantasmas extraen oro con dinamita en la Cordillera del Cóndor • Escenario de conflicto con el Ecuador es un lugar clave en el ciclo hidrológico de la Amazonía. Nativos awajun y wampís demandan la creación de un Parque Nacional para que sea zona intangible.
Derry Díaz.

Además de ser una zona fronteriza con el Ecuador, la Cordillera del Cóndor tiene un ecosistema que es clave para la vida de las comunidades aledañas. (Foto. Cortesía Cesar Vega, Conservación Internacional).
Quienes normalmente beben agua potable, comen enlatados, conviven con una computadora y se quejan de alguna dolencia, quizá nunca entiendan la verdadera importancia de preservar los bosques tal como lo comprenden quienes beben de los manantiales, comen los frutos de la tierra, conviven con los espíritus de la selva y curan sus males con medicinas ancestrales.
Los awajun y los wampis son pueblos indígenas asentados en la frontera con Ecuador que desde tiempos remotos habitan esta tierra que consideran sagrada porque es su fuente de vida: la Cordillera del Cóndor (Cenepa, Amazonas) una de las zonas con mayor riqueza y biodiversidad del planeta, según la comunidad científica internacional.
Elías Mayán Sejekam es un líder nativo que explica de la siguiente manera la importancia del bosque en la vida de su pueblo: Es nuestro mercado, nuestra farmacia, nuestra ferretería, nuestra iglesia, nuestra escuela… nuestro todo. Tras casi una semana de viaje, Mayán y sus “hermanos” llegaron a la capital para lanzar una desesperada señal de auxilio.
La vida o el oro
En lo alto de las quebradas de este extraordinario santuario de la biodiversidad mundial, los nativos indígenas realizan prácticas ancestrales con el agua ya que están convencidos de su significado sagrado. No en vano la Cordillera del Cóndor juega un papel clave en el ciclo hidrológico de la cuenca del Amazonas, según el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Ni los conflictos bélicos con Ecuador por el control del territorio fronterizo –asegura Francisco Quiaco Inchipis, otro dirigente nativo– habían ocasionado tanto daño en la zona como los evidenciados hasta hace pocos años. En una de las quebradas más representativas del Cóndor, la Sabintza, dejaron de fluir las diáfanas aguas para dar paso a la turbulencia oscura. Con la indignación dibujada en su rostro cobrizo, Quiaco recalca que con la minería y la explotación del oro empezó la contaminación de la tierra sagrada.
De acuerdo a la denuncia de los lugareños, se trata de mineros informales ecuatorianos que emplean dinamita para extraer el codiciado metal. Pero también aseguran que existe una minera peruana (Afrodita) que realiza operaciones de exploración en la zona. Según información de la organización Conservación Internacional (CI), Afrodita cuenta con unas cinco mil 100 hectáreas de concesión y estarían gestionando el permiso para extraer el oro de aquel frágil ecosistema.

Tras viajar una semana, dirigentes awajun y wampís llegaron a Lima para denunciar el daño que las mineras le hacen a su hábitat. Solo piden que no depreden más el lugar en que viven, en el Cenepa. (Foto. Víctor Vásquez).
“Nuestros ancestros siempre rechazaron a extraños en tierras sagradas, ni siquiera a los shuar (indígenas ecuatorianos que también habitan al otro lado de la Cordillera) les permitían cruzar la frontera. Si permitimos que entre la minera nuestros pueblos desaparecerán”, se lamenta Francisco Quiaco, quien representa a la Organización de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa (Odecofroc).
Combatieron en el Cenepa
Son 54 las comunidades asentadas a lo largo del Cenepa que temen ser perjudicadas ante la depredación de la Cordillera del Cóndor. Muchos de ellos como Elías Mayán, presidente de la Organización Indígena de Desarrollo de las Comunidades de Alto Comaina (Odecoac), defendieron el territorio fronterizo en los conflictos con Ecuador de 1981 y 1995, guiando al Ejército Peruano y combatiendo a los invasores.
“No vamos a permitir que se atente contra nuestro territorio. Muchos de nuestros hermanos sacrificaron sus vidas (en los conflictos pasados) para defenderlo”, sentencia Ramón Yampintsa Yampis, otro dirigente indígena. La Constitución en los artículos 68 y 69 (que se refiere a la conservación de la diversidad biológica) ampara dicha demanda.
El Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) también los respalda. El acuerdo firmado por los países, incluido Perú, es hasta ahora el único instrumento regulador internacional que reconoce a los pueblos indígenas el derecho a su territorio ancestral.
Parque para la protección
En el 2002 las comunidades indígenas, el Inrena y Conservación Internacional organizaron un proceso con el objetivo de conseguir la conservación de esta prioritaria región. Finalmente en 2004 acordaron impulsar la creación del Parque Nacional Ichigkat Muja-Cordillera del Cóndor, de 152 mil hectáreas. Solo así se garantizará la protección de los recursos hídricos, la preservación de los ecosistemas y la singular fauna de esta frágil zona, así como las tradiciones de los pueblos nativos.
Piden que Alan García los escuche

El Cóndor, riqueza biológica. Haga click en la imagen para ampliar.
La delegación de indígenas de las comunidades del Cenepa, que viajaron por casi una semana para llegar a la capital, solicitan una audiencia con el presidente Alan García. Explicarán que la propuesta de creación del Parque Nacional Ichigkat Muja es resultado de un proceso consensuado entre los distintos pueblos nativos. Un representante indígena se quedará hasta abril.
Solo es necesaria la decisión política del Ejecutivo para que a través de un decreto supremo se concrete la creación del Parque. Se requiere la firma de todos los ministros integrantes del gabinete.
Perú y Ecuador anunciaron en 1999 la creación de un espacio de paz en la zona fronteriza de la Cordillera del Cóndor que antes fue escenario de conflictos con el vecino del norte. Existe un plan binacional de desarrollo.
Según Conservación Internacional, los trabajos de preservación tanto en el Parque como en su zona de amortiguamiento beneficiarán directa e indirectamente a unas 3,000 personas.
En la zona del Ecuador también hay proyectos para la conservación y manejo sostenible de los recursos naturales de ese sector de la Cordillera del Cóndor.
Reacciones
“Sólo queremos vivir. Esta cordillera sagrada, donde se genera aire puro, es garantía de vida”.
Elías Mayán Sejekam
Dirigente indígena
“Las mineras van a destruir el cerro, contaminar el aire, talar los árboles y otros daños”.
Francisco Quiaco Inchipis
Dirigente indígena

ANÁLISIS
Urge creación de Parque Nacional
Ada Castillo
INTENDENTA DE ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS DEL INRENA
Claro que tiene asidero el pedido de los pueblos awajun y wampis pues (la Cordillera del Cóndor) es una zona altamente frágil. Es necesario que el Ejecutivo le dé categoría de Parque Nacional pues se trata de cabeceras de cuencas de los afluentes del río Marañón. Lo que ocurra en la parte alta de la cuenca va a repercutir en la parte baja que es donde viven las poblaciones que demandan el decreto supremo de creación del Parque. Tenemos información de que mineros clandestinos probablemente de Ecuador explotan ilegalmente esos territorios. La minera Afrodita solo ha hecho un petitorio minero (que les da derecho sobre el espacio). No tienen permiso ni para la exploración ni explotación. Previamente tendrían que habernos hecho llegar un estudio de impacto ambiental y esto no ha sido así.
Si se declara Parque Nacional ninguna empresa podrá incursionar porque adquiriría la categoría de zona intangible. Y, teniendo en cuenta lo frágil de ese ecosistema, sería una decisión positiva.

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